Dudas


Hay días para todo. Hoy, día de dudas. Hablo de escritura, del cómo hacerlo, no de otras más metafísicas que no compartiría aquí (no sería lugar). Tantos blogs dando consejos sobre cómo escribir bien, qué hacer para tener SEO, qué evitar para que Google no nos coja ojeriza, cómo captar a nuestros lectores, cómo no molestar al inalcanzable editor, cómo caerle en gracia al agente… La verdad: estoy saturada.

Vale que los consejos, sobre todo cuando empezamos, van bien. Yo los acepto de buen grado. Intento registrarlos en algún lugar de mi cabeza. Pero llega un momento en el que piensas ¿y todo eso para qué? Lo reconozco, me ha dado el punto nihilista. Me da de vez en cuando. Y lo acepto, como acepto los consejos. Hasta le doy la bienvenida, al total para qué. También reconozco que yo misma los he dado, esos consejos (como si yo supiera la fórmula, ¡infeliz!) Me parece que ya no lo haré. En el fondo no soporto el dogmatismo, ni la normativa. Me aburre. Me desencanta. Cada cual que escriba como sepa y si alguien no entiende algo que pregunte, que para eso estamos dando la cara en las redes, ¿no?

Cuando el consejero es una persona situada en esto de las letras, piensas pero si tú ya estás, da igual lo que hagas, cómo lo hagas, si no le caes bien a Google no pasa nada, tu blog es de pago o tu página web es fabulosa, que te la han diseñado, así que qué más dará el cómo, ni siquiera el qué digas. Tú, en tu estilo. Yo, en mi línea. Tú, visible; yo, invisible.

Si no eres nadie (como yo, por ejemplo) qué más da que me esfuerce en poner palabras en negrita; en cuidar la puntuación (excediéndome incluso); devanándome los sesos en búsqueda de ese sinónimo; eligiendo con cuidado esa tipografía (elegante a la par que informal), si total mi blog no es de pago y mi dominio ni me reconoce. ¿Qué más da?

Cuando empecé a asomar la cabeza por las redes cuidaba la puntuación, la ortografía y no olvidaba nunca las mayúsculas. No gustaba. Así que un día, uno de esos en que la vida no vale nada, pensé que ni una mayúscula más, así se tratara de su majestad. Oye, pues ¿quieres creer que sentí cómo me daban palmaditas? De pronto era menos antipática. Nunca más me esforcé en darle a la tecla esa. Todo en minúsculas y va que chuta.

A la vez me da pena pensar así, no por nada, solo porque me gustan las cosas bien hechas o por lo menos esforzarme en presentarlas lo mejor que sé. Pero no sirve. Solo sirve si has alcanzado tu meta. Entonces puedes ponerte a redactar decálogos. Levantar el dedo y decir así sí; así no; por ahí vas bien; por ahí, ¡ni se te ocurra!

Con esto no quisiera empujar a nadie al descuido. Tampoco es eso. Lo bien hecho bien parece, y eso es de toda la vida. Incluso, de cuando Dios no había muerto y Google no estaba en la mente ni de Julio Verne. Claro que hay que documentarse, y reflexionar, y revisar la ortografía, y todo lo demás. Así con todo, sabiendo que no servirá de mucho. Solo para nosotros mismos, para nuestro aprendizaje, y por pura cortesía hacia quienes tienen la deferencia de leernos.

Seguir al pie de la letra un manual de buenas prácticas no nos abrirá ninguna puerta (al menos es lo que creo hoy, que es un día nublado y parece que quiere caer tormenta). La puerta se abrirá si hay alguien detrás. Y nos dejarán pasar si les da la gana. Si nos necesitan o si tenemos buenas recomendaciones.

De no ser así, continuaremos emborronando cuartillas, contando palabras. A veces, regalando ideas. ¿Secándosenos el juicio? Espero que no. Recomiendan resolver aunque sean sopas de letras para prevenir la desmemoria, así que escribiendo nos curaremos en salud, o eso espero.

Y nos acostaremos pensando que hemos tenido la generosidad de compartir nuestro tiempo con los demás, casi como esos amanuenses medievales encargados de transcribir textos sagrados, y que mañana será otro día, si Google quiere.

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7 comentarios sobre “Dudas

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  1. Hay que andarse con cuidado por los senderos por donde nos metemos, porque si nos acostumbramos a ellos no sabremos salir. Google God es como una editorial, si no te conoce es cierto que da igual lo que hagas, pero para que te conozca al menos hay que esforzarse, aunque en varias direcciones y no siempre como el alma de escritor pide, y después de eso podemos imitar a los grandes escritores que, en cuanto son demandados por las editoriales, empiezan a hacer series de libros ni la mitad de trabajados que los que les dieron su posición. Saludos.

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  2. Hormiguita: He leído tu pequeño escrito titulado “Dudas” y, debo confesarlo, me he reído ¡ a carcajadas! . Eres especialmente sincera y abierta en tus tormenta emocionales. Ahí está la verdadera escritora. Creo que en esta fase que te sucede a menudo estas realmente expuesta a entender cuando te he comentado que ” YO NO SOY ESCRITOR” , pero escribo lo que pienso . Ese formato de comportamiento me exime de presiones de todo tipo. Me siento libre para decir lo que me da la gana, con o sin dogmatismo o normativa. Si me da la gana, soy meticuloso al escribir. Pero si me da” la otra gana” escribo como enagenado. No para ellos, sino para mi. Pero me encanta enviar todo a la luz pública ¿por que? o ¿para que?. Para mover a las mentes. Para generar inquietud, polémica, controversia o acuerdos. La sedición busca la vulnerabilidad de las mentes, pero también su fortaleza. Jajajaja.
    Y TÚ ERES IGUAL PERO DIFERENTE. Es controvertida la expresión pero tu vez la vida como mujer…y eso me encanta pues es una visión que no logro manejar bien.
    Quiero agregar, a pesar de no ser muy bien visto el exceso de comentario, que tus pleitos con google y toda la parafernalia técnica de las herramientas requeridas en el “Infernet” son TOTALMENTE NECESARIAS si te enfocas a dejar de ser escritora “romántica” o “clásica” o “paradigmática”.Y me refiero a la imagen estereotipada de buena escritora pero sin dinero en la bolsa. Hoy en día hay que SABER VENDER AQUELLO QUE PRODUCES O CREAS O DESARROLLAS. y para ello está el “infernet” donde miles o millones de personas se divierten comprando- no por necesidad-sino por emoción. Solo que hay que aprender a estar entre los primeros 10 de la lista o…NO EXISTES. .
    Un afectuoso saludo Laura Antolin.

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  3. ¡Muy bien, Laura! Adivino en el horizonte una rebelión de escritores, correctores y lingüístas contra los dogmas del SEO. ¿Qué es eso de que las palabras, da igual cuales, se posicionen mejor si están escritas en mayúsculas? Solo decirte que no eres tan invisible, llegas a personas como yo. Me gustan tus reflexiones.

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  4. Dicen que posiciona mejor si el discurso es positivo, peor si crítico…
    Me alegra saber que no soy tan invisible (aunque, cuando éramos pequeños aspirábamos a esa cualidad).
    Pensaré en lectores como tú, Aida, al garabatear mis reflexiones. Nos leemos. Un saludo.

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