Fichados


Hoy, a falta de pan buenas son tortas, quisiera tirar de fichas (sí, todavía existen).

A veces, me da por tomar notas mientras leo, tal vez porque desconfíe de mi corta memoria o de mi comprensión lectora acelerada por esa voracidad mía o quizás por recordar viejos tiempos de cuando era estudiosa. Puede que solo sea por sentir el tacto suave del cartón satinado… Si acaso tener las manos ocupadas, el caso es que anoto citas y apunto frases, aunque no sé muy bien con qué objetivo más allá de guardarlas en un fichero.

Las de hoy las he tomado de: “Cómo se cuenta un cuento”, del maestro (aquí coordinador de taller) Gabriel García Márquez. Espero que os sirvan, pues si de algo sabía el escritor era de cuentos. Abro comillas:

(…) ¿no podrías tratar de recordar un episodio de tu propia vida que se pueda contar con más sencillez? Siempre es bueno empezar por ahí. Se puede llegar a este tipo de historia después de haber escrito muchas que se basen en experiencias reales. Así cuando uno sienta que ya ha agotado su propia experiencia vital, como fuente de creación, puede empezar a explorar otros caminos. Pero me temo que empezar así es como recorrer el camino al revés. 

(…) para mí no hay nada peor que estirar una historia arbitrariamente. 

(…) si no puedes contar la historia en una cuartilla, resumirla en una cuartilla, entonces da por seguro que a esa historia le sobra o le falta algo.

Quizás después no lo necesitemos y prescindamos de ese elemento, pero ahora, si nosotros creemos eso, el personaje crece. 

—¿Y tenemos que terminarla en esta jornada?

No. Nosotros no somos productores, somos creadores. A la historia hay que darle el tiempo que pida.

No hay que dejar que los sucesos se apelotonen. Hay que ir paso a paso.

Necesitamos armar una buena estructura para después rellenarla con calma. 

Para eso tenemos la cabeza. Al empezar tampoco lo sabíamos. 

Cuando uno está trabajando en la estructura puede olvidarse del género momentáneamente. El tono se ajusta después.

Por favor, no perdamos de vista la estructura. Después vendrán las escenas que se quiera, pero primero tenemos que hacer el corral para que no se nos salga el ganado.

Hay que tener fe en cualquier imagen original, que le diga algo a uno; si dice algo, casi siempre es porque encierra algo.

Es buscando la historia como se encuentra el método. Lo que sirve es la búsqueda.

Cierto que la estructura ni es la historia, pero es lo que impide que la historia se desagüe o desquicie.

Hay que aprender a dominarse. Yo despierto. En ese instante lo primero que hago es un esfuerzo para saber quién soy.. Ya. Entonces cobro conciencia de que soy mortal. Eso basta para despertarme por completo. Inmediatamente, empiezo a pensar por dónde iba ayer, en el trabajo, ah, sí, quedé en tal parte… (…) y me siento a trabajar sin interrupción hasta las 2 : 30 o las tres de la tarde. Pero desde el momento en que apago la computadora y me levanto , no pienso más en eso hasta el otro día. Si uno no lo hace así, si sigue dándole vueltas al asunto en la cabeza, al día siguiente está cansado, y se aburre, y siente que la historia se le empantana y que ya no sabe cómo seguir. 

Casi nunca conviene poner el título antes porque los buenos títulos los da la misma historia; a medida que se desarrolla la historia, crece la posibilidad de encontrar mejores títulos.

Concedido. Uno apela a los finales efectistas cuando no tiene otra opción.

(…) un texto que se sostiene por el solo prestigio de las palabras.

La imaginación trabaja sobre esos datos y a menudo se queda corta, como es natural. Porque la inventiva de la realidad no tiene límites. En cambio, las situaciones dramáticas se agotan rápidamente: no hay treinta y seis , sino tres grandes situaciones dramáticas: la Vida, el Amor y la Muerte. Todas las demás caben ahí.

No hay verdadera creación sin riesgo y por lo tanto sin cuota de incertidumbre.

No importa que la historia sea increíble: lo importante es que creamos en ella.

Lo que más me importa en este mundo es el proceso de creación. ¿Qué clase de misterio es ese que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ni ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?

Cierro comillas, y siento haberme dejado un montón de reflexiones sin anotar: estaría demasiado pillada leyendo.

Eso sí, os dejo unas citas que él mismo citó (¿de sus propias fichas?):

“He escrito un libro malvado y me siento tan inmaculado como un cordero.” Melville

“¿Qué diferencia hay entre asaltar un banco y fundar un banco?” 

Brecht

“Después que uno vive veinte desengaños, ¿qué importa uno más?”

Bolero

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3 comentarios sobre “Fichados

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  1. Uao Laura Me Fascino… Todoooooo!!… Como Hago Para Tener El Post En MI Blog, Tal Cual, Pero Con Tu Nombre…. En Mi Formato… Visita Mi Blog: ludovicotercero.blogspot.com lee la primera y segunda entrada identificadas como “Bienvenida” Para Que Veas De Que Va… Y “Guia Del Portal” Para Que Veas El Formato… Y Me Digas Donde Podemos Colocarla Que Se Vea Si Me Permites La Dicha De Poder Tener Esta Perla En Mi Blog, Sin Robarme Los Derechos De Autor (:
    Ludovico III´

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  2. Será un honor figurar en tu rincón. Ya te diré cómo, es muy fácil. Cuando acabe mi zafarrancho de hoy, que promete ser algo más difícil de lo que pensé. Un abrazo.

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