Ellos opinan


Lara dice

Gracias por compartir tu linda imaginación. Tu cuentito me ha parecido una monadita (nunca mejor dicho). Me ha acompañado todo un fin de semana que pasé en Berlín, y hacía mucho tiempo que no conseguía leer una obra de un tirón, engancharme. He tenido un poco la misma sensación que cuando leí “Sin noticas de Gurb”, me he reído y me ha hecho reflexionar sobre la condición del ser humano, las etapas de la vida, lo cotidiano, lo que parece y no es, y lo que es y no parece, la familia, … Gracias otra vez y hasta muy pronto.

Paco dijo:
Pero empecemos por “Un mono en la despensa”. Sencillamente, me ha encantado. El estilo de escribir de Laura, tan en las Antípodas del mío, me parece genial, tan fresco, tan irónico, a veces rayando la mala leche. En cuánto ese cocktail de realismo y  magia me ha cautivado. Luego está el que está descrito de distintas puntos de vista de los protagonistas que le dota de una perspectiva más rica. También me gustaron los detalles autobiográficos de cuando vivíais  en Bruselas, incluso me acordé de algunos de ellos, y de donde me los comentaste ( en el bar que estaba situado en la Escuela Oficial de Idiomas de Alicante). Hubo momentos, mientras leía la novela que incluso lloré, y eso que me cuesta bastante. Un delicia. La única crítica, digamos, menos positiva que puedo hacer es que hay un capítulo, el sexto exactamente, cuando Pancracio se va a vivir una temporada larga a Madrid, la parte mágica y el ritmo que tiene todo el relato hasta entonces decrece bastante, según mi opinión. Pero poco después, me vuelve a entusiasmar hasta el final. Dale la enhorabuena a Laura.

LAURA ANTOLÍN. Un mono en la despensa.

Laura Antolín, en la contraportada del libro,  califica su novela como una obra “para leer de cabo a rabo o como más rabia te dé.” “Apta para todos los públicos preferiblemente amantes de rompecabezas.” Si bien es cierto que la novela permite una lectura por capítulos de forma independiente, puesto que todos tienen una estructura interna en la que se plantea un final; no es menos cierto que, siguiendo la clasificación de Todorov,  estaríamos ante una “narración alternada”, es decir,  se van contando varias historias simultáneamente, interrumpiendo ahora una, después la otra, y prosiguiéndolas posteriormente en otro capítulo.  La historia de las aventuras y desventuras del mono que nació en el Congo y que fue dando tumbos a lo largo de su vida se convierte en el nexo de unión de la novela (el mismo mono protagoniza algunas de las historias de la novela narrándola en primera persona).

El hecho de situar el ojo del narrador en diferentes personajes otorga al relato diferentes puntos de vista con los que el lector va encajando piezas y  construyendo el rompecabezas que se nos plantea.  La utilización de un mismo tono narrativo, mediante la primera persona,  contribuye a dar unidad al texto y también a conocer la actitud emocional de la autora respecto a los personajes y a los hechos narrados; sin embargo, pierde cierta verosimilitud puesto que todos los personajes/narradores hablan de forma similar, sin tener en cuenta aspectos relacionados con el nivel social, la edad…, permitiendo de esta forma que el lector pueda caer en el error de identificar la voz narrativa con la voz  de la propia autora.

Con un lenguaje rico, lleno de imágenes plásticas, aunque con un cierto abuso de frases hechas protagonizadas por “monos”[1], Laura Antolín no sólo nos narra un conjunto de historias que van desde la del primate que viaja del Congo a Europa, hasta la protagonizada por  gran familia del circo,  pasando por la de la dibujante que sólo pintaba chimpancés o la de la niña que encontró un mono en la despensa… Antolín va más allá de la pura anécdota para hablar de la solidaridad y del destino de las personas o denunciar el sistema educativo y el maltrato animal sin maniqueísmos, con ironía e integrándolo en el discurso narrativo.

Las citas que preceden la novela, además de hacer referencia al leitmotiv de ésta,  nos revelan la intencionalidad de la autora frente al texto, tomando como referencia a dos escritores que innovaron técnicamente la narrativa de su tiempo: Jorge Luís Borges y Julio Cortázar.  Es indudable la influencia de la lectura de Rayuela en la construcción y planteamiento de la novela de Antolín, así como también la elección del relato breve como género esencial con el que expresarse para huir del “desvarío laborioso y empobrecedor” “de componer vastos libros;” “de explayar en 500 páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos.”[2]

Lejos de llegar al dominio de las técnicas narrativas utilizadas por estos dos grandes de la literatura, Laura Antolín en su segunda novela juega con el lenguaje para ofrecernos una obra  que, al igual que la niña que robaba objetos en la primera historia “no se contó de golpe sino por episodios que, con el tiempo” acabó “hilvanando un relato de aventuras por entregas”[3] (pág. 4).  Un relato que es  como la vida misma como “un revoltijo”, tan lleno “de sobresaltos”, que “cuesta zurcir los rotos, hilvanar los remiendos y urdir una trama consistente.” (pág. 75)

Ese “público silencioso” al que alude en la página 77 de la novela es el que ahora debe enfrentarse al texto, dejarse llevar y empaparse de las emociones que de él se desprenden. Laura Antolín, de forma autodidáctica, ha creado una novela digna, con  ritmo, en la que las piezas del rompecabezas van encajando para mostrar la imagen de un transcurrir de la vida que va de la mano de un primate llamado Max.

Ramón García Alamillo

Licenciado en Filología Hispánica.

[1] “los niños, los últimos monos” (pág. 9), “un mono de feria”, “tenía monos en la cara” (pág. 19), “más peligroso que un mono con navaja” (pág. 23),”la modelo era mona” (pág. 85) “hasta el último mono se cree poderoso” (pág. 123)…

[2] Borges, Jorge Luís. Ficciones.

[3] Antolín, Laura. Un mono en la despensa.

Anuncios

Comenta, no te cortes.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: