Scrivener, ¿será para mí?


Estoy estudiando una aplicación para escribir que se llama Scrivener.

Para descargar la versión de prueba, entra desde aquí, donde seleccionas tu versión,  Windows o Mac.

Puedes probarla durante 30 días no consecutivos; a tu ritmo, como estoy haciendo antes de comprarla (cuesta unos 40 €).

Algo había visto por ahí sobre Scrivener, pero fueron los chicos de Tinta chida que me dieron el empujón, por calificarla como la mejor aplicación para escritores.

También puedes leer  este artículo, más general y sosegado, o este otro que nos lo cuenta desde su experiencia de guionista y novelista, aunque a mí me fascina el estilo directo y sin tapujos de los mexicanos tintachideros.

Las opiniones coinciden en alabar el programa, aunque cada cual lo usa como le parece, pues Scrivener te ofrece la posibilidad de personalizarlo a tu antojo, o según el proyecto que tengas entre manos (doble clic y a rebautizar).

Todos la describen como una herramienta centrada en el contenido y capaz de agilizar el proceso de creación de textos largos, por su función primordial de compilar, término que prefiero sustituir por el de recopilar.

El tutorial, en inglés no será impedimento para algunos, pero se agradecen traducciones como las de Ana Katzen, que puedes ver desde aquí.

Aun conociendo el idioma (o tirando de traductor), el manual puede resultar confuso, sobre todo si eres tan torpe como yo para captar instrucciones. No te dejes amilanar, y trastea.

Cambiar la configuración al español es posible con las herramientas; también para el corrector, y también descargar el diccionario.

Algo me dice que el corrector orto tipográfico no supera el de Word… Por las dudas, puedes escribir el borrador como antes, y exportarlo después. Pienso que esta nueva herramienta, más centrada en la edición, no anula nuestro procesador de textos habitual, solo la complementa, supliendo sus carencias.

Cuando has escrito una novela conoces los límites de Word...

Una novela es demasiado texto para un solo documento. Al pasar a limpio el borrador, es difícil manejar un escrito tan largo (aunque fragmentado en varias carpetas). A pesar del corte y pega y de otros recursos como la configuración de estilos, organizar tanto material es un desafío, y el resultado no siempre es un manuscrito presentable.

Según cuentan, ahí es donde interviene Scrivener, editando el texto de la novela, ya sea para imprimir o exportar (posibilidad de convertirlo a ebook, entre otros formatos).

Al abrir el programa, verás tres columnas:

La central, Editor, es el folio en blanco para escribir, con las posibilidades habituales en un procesador de texto, además del señuelo de pantalla sin distracciones, y otros cachivaches como recuento de palabras.

La izquierda, Binder, es un carpesano, archivador o cuaderno con sus separadores y carpetas internas. Está compartimentado en 3 apartados básicos: el borrador, draft; la documentación, research, y la papelera, pero es un esquema que admite variaciones a tu gusto. También puedes empezar un proyecto con una plantilla del programa o hacerla a tu estilo.

La derecha (solo visible accionando el icono del inspector) recoge notas, llamadas de atención, palabras clave, comentarios, y demás (esas anotaciones que antes hacías en  pósits o fichas al escribir y reescribir, esos tachones en rojo al corregir).

Entonces, la estructura de la novela nos queda a la izquierda, la zona de escritura en sí en el centro y la corrección a la derecha. Más o menos.

Manejar todas las posibilidades que ofrece Scrivener, ese nuevo escribano tan sofisticado, me llevará tiempo y paciencia. Espero que el esfuerzo valga la pena.

Ya considero probado el programa Scrivener que con tanta emoción descargué el otro día y que anduve probando.

Mi conclusión es que no es para mí. Con esto no digo que sea una aplicación mala. No cumple mis expectativas. Así que no pienso comprarla.

Se distingue de otros procesadores de textos por su función de recopilar documentos y eso puede ser muy útil en textos académicos, apuntes o tesis. Incluso para ciertos escritores que manejen mucha documentación y que escriban con un plan prediseñado.

No es mi caso. Así que me vuelvo a mi Word de toda la vida, no por eso de que sea mejor lo malo conocido sino porque todavía me da lo que le pido. Tal vez sea que no le pido tanto.

Por supuesto no quiero disuadir a nadie. Cada cual que prueba y compare.

Foto por cortesía de Marianne Antolín

Anuncios

2 comentarios sobre “Scrivener, ¿será para mí?

Agrega el tuyo

  1. Me encanta tu sinceridad, yo que soy un cero a la izquierda con la tecnología, también me siento cómoda con el “Word”, aunque reconozca, que sea un carcamal (72 años) y el aprender es el método más seguro para renovar células cerebrales y aumentar su cantidad. Gracias por tus artículos.

    Le gusta a 1 persona

Comenta, no te cortes.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: