Antecedentes penales


Supongamos que estoy escribiendo un cuento, una novela o algo de teatro. Lo normal es que haya personajes (humanos o no), y tendré que crearlos, ¿cómo?

Yo trabajo mucho lo mental. Tengo tiempo y soledad, así que puedo permitírmelo. Además, mis novelas son cortas y procuro no saturar con personajes, a lo fatuo. No me gustan las muchedumbres; por lo general, huyo de lo coral.

Así con todo, sean pocos o muchos, bien o mal avenidos, la creación de los personajes lleva su tiempo. No salen de la nada…

Para ese retrato, casi robot, puedo emplear una ficha (de cartón o figurada), planteándome una serie de preguntas, algunas de cajón, otras no tanto, por esbozar a grandes rasgos mi personaje, dotarlo de una identidad para después guiarlo en las escenas, enmarcado en un ambiente. Dejarlo que actúe, que hable, que chille, que llore o se quede catatónico. Según.

Personalmente, no me gustan las descripciones físicas. No demasiado. Me conformo con cuatro trazos, casi brochazos, que le confieran aspecto, volumen y color. Desde luego, no describiría nunca de manera prolija la fisionomía o el atuendo de un personaje irrelevante, si acaso fotografiar a un secundario. Con el (o los) principales me esmero más, aunque tampoco demasiado. Nunca primerísimos planos. El inventario de la indumentaria se lo dejo a las revistas de moda, no va conmigo. Me importan mucho más sus gestos, su voz, lo que come, las canciones que le gustan, lo que sueña, y el eco de sus antepasados (por citar solo algunas particularidades).

Si tuviera la paciencia de hacerlo, elaboraría una ficha sobre cada uno de mis personajes. Una especie de cuestionario que me respondiera preguntas como:

  1. ¿Es un personaje principal, secundario o un extra (con o sin frase)?
  2. ¿Quiero que sea redondo o plano? (Puedo elegir, es mío…)
  3. ¿Es humano, animal, fantástico, un objeto, etc.?
  4. ¿Cuál es su papel o rol en la narración? 
  5. ¿Quiero que simbolice algo concreto, que personifique un arquetipo social, etc.?
  6. ¿Me lo invento o me inspiro en una persona que conozco o conocí? En este caso, ¿en quién?
  7. Su sexo, ¿femenino, masculino o neutro (y otras variantes)?
  8. Su edad: cronológica (si la sé); ¿los aparenta (se mantiene joven, está envejecido, es intemporal, etc.)?
  9. ¿Cuál es su nacionalidad, es indígena, forastero, apátrida?
  10. ¿En qué idioma habla, el local o uno extranjero, cuál es su voz, su entonación, sus dejes, habla coloquial, argot, culto; en pocas palabras, cómo lo imitaría?
  11. ¿Considero que es un personaje feliz o desgraciado? Por qué.
  12. ¿Me gusta  o me repugna ese personaje? Por qué.
  13. ¿Me inspira confianza, es de ley, o recelo de él? Por qué.
  14. ¿Hasta dónde lo conozco, es un desconocido, solo de vista, íntimamente?
  15. ¿Está integrado o parece marginal?
  16. ¿Triunfador, perdedor, o no compite?
  17. ¿Cuál es su tendencia ideológica, le interesa la política o es un idiota?
  18. ¿Lo pillo en buen momento o en plena derrota?
  19. ¿Es un desalmado o tiene un tesoro por alma?
  20. ¿Anda solo o en compañía?
  21. ¿Tiene un pasado oscuro, claroscuro, banal?
  22. ¿Qué diría de su destino su carta astral o una tirada del tarot? 
  23. ¿A qué se dedica, cómo se gana el pan (si se lo gana)?
  24. ¿Pasiones, las tiene?
  25. ¿Qué le pierde, tiene vicios (o no)?
  26. En la historia, ¿qué pinta, qué le pasa, qué cosa perdió, qué busca (si algo busca)?
  27. ¿Qué sería, cronopio, una fama o una esperanza? (Solo para cortazianos, si no intercambia las categorías por otras de tu mitología)
  28. ¿Me apetece redimirlo o de ninguna manera, o no necesita mi compasión?
  29. ¿Me recuerda a algún personaje de novela o de película, al modelo de algún cuadro?
  30. ¿Crearlo es imprescindible para la historia que voy a contar?
  31. Si se me pone borde o plomo a mitad del cuento, ¿qué hago con él?
  32. Caso de ausencia, ¿por quién puedo reemplazarlo (nadie hay imprescindible)?
  33. ¿Le cogeré cariño o manía, será carismático, anodino, entrañable, odioso?

Seguramente, me dejo un montón de preguntas —ya dije que no soy buena describiendo—, así que si se te ocurre alguna más, añádela en comentarios, y así le completamos el perfil.

Por ver mis retratos tipo Polaroïd, puedes hojear mis novelas, Callejón con salida y Un mono en la despensa.

Las ilustraciones de Sin ti no soy maga son fotos que hago (ya sé que bastante mal, pero son mías) o las he sacado del álbum familiar (en ese caso hago referencia al autor). Otras veces, son dibujos o cuadros míos. En esta entrada, es uno de mis collage. Si te interesa visitar mi galería, estoy colgando obra en mi página.

 

 

 

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