Más preguntas para Valentina Truneanu


 

Valentina Truneanu no es desconocida para quienes nos dedicamos a la escritura de manera independiente. Sobre todo, si alguna vez nos hemos aventurado a publicar algo en formato digital, esa dimensión que se nos antoja tan desconocida y en la que ella parece estar a sus anchas…

Por si todavía queda alguien que no le haya hecho alguna pregunta, que no dude en visitar esa página donde comparte “experimentos de escritura y publicación digital” , un blog que se ha convertido, gracias a su eficiencia didáctica, en lugar de referencia; sala de espera de quienes nos enfrentamos a la difícil tarea de subir una novela a Kindle, y cosas por el estilo. Porque ¿acaso alguien nos advirtió que debíamos saber qué era un código Bisac o en qué consistían los metadatos, cuando nos lanzamos a esta locura de escribir?

Valentina nos despega estas incógnitas, y otras, con respuestas claras y precisas. Marca de la casa.

Eso sí, ha tenido que imponer algunas condiciones, sin duda abrumada por tal cantidad de manos levantadas…

Hoy, quisiera hacerle unas preguntas —sí, Valentina, ¡más preguntas! — Y quisiera que, al menos algunas, no fueran solo técnicas. Por variar. (Si bien me temo que será difícil extrapolar nuestra conversación del ámbito digital, tratándose de Valentina Truneanu…)

Los lectores somos bastante conscientes de que los libros en formato digital nunca igualarán algunas cualidades de los libros de toda la vida, y no solo me refiero solo al olor que desprenden. Sin embargo, cuando se vive fuera, en el extranjero, el lector electrónico se impone como una alternativa para acceder a textos que, de no ser así, estarían fuera de nuestro alcance. ¿Es esta una de las razones por las que te acercaste a la lectura digital?

Definitivamente sí. Vivo en Suiza. Los libros en español se consiguen en pocas librerías y tienden a ser bastante costosos. Al pedirlos por Internet, se aplican unos gastos de envío nada despreciables. Traérmelos cuando viajo a España o a Venezuela implica una maleta pesada y difícil de transportar… En cambio, tener los eBooks en el Kindle o en la tablet es comodísimo. Me encanta la lectura digital.

¿En qué medida sientes que el formato digital condiciona la experiencia lectora? ¿Crees que este formato está condicionando, o llegará a determinar, los contenidos literarios?

El formato digital abre la puerta a muchas posibilidades estéticas que valdría la pena explorar: contenidos multimedia, interactividad, enlaces a materiales en línea. En el ámbito de no ficción podemos permitirnos editar textos cuando comiencen a perder actualidad, colocar numerosas imágenes en colores, favorecer el acceso a las referencias bibliográficas. Lo digital no necesariamente condicionará o llegará a determinar lo literario, pero la opción está allí.

Con los libros electrónicos, la experiencia lectora mejora en muchos sentidos: se facilitan las búsquedas y la navegación dentro del texto, se pueden marcar pasajes o hacer anotaciones, y, en el caso de los eBooks de texto fluido, se pueden cambiar el tipo y el tamaño de letra, la orientación de la pantalla y otras opciones de formato. Por eso, quienes editan libros electrónicos deben conocer y aprovechar estas características.

El escritor, que no esté amparado bajo un sello editorial, debe invertir mucho tiempo en la edición y promoción de su trabajo, como bien sabes. ¿Te parece que esa labor le resta energías que debería canalizar en la escritura, o sospechas que no deja de ser una lección de la que sacará partido, a la postre?

Me temo que hay tantas tareas involucradas en la publicación independiente y la promoción de los propios libros que lamentablemente el tiempo para la escritura se reduce. Ese es uno de los grandes desafíos de los escritores hoy en día. Podemos delegar algunas labores, pero no todas. Sin embargo, siento que al ocuparnos de estos menesteres tenemos una visión más amplia del proceso de edición de libros, nos vemos obligados a pensar en nuestros lectores, interactuamos con otros autores que están en la misma búsqueda. Me parece una experiencia enriquecedora, aun con su lado negativo.

Me sorprende la paciencia que demuestras en tu página cuando respondes a nuestras preguntas, ¿te has planteado en algún momento abrir una especie de aula de aprendizaje virtual sobre publicación digital?

En este momento, no pienso expandir mi oferta. Me estoy moviendo en el límite de lo que puedo abarcar. Pero nunca me quedo demasiado tiempo en mi zona de confort, así que tarde o temprano caigo en la tentación de algún experimento.

Tu nueva publicación, Plataformas de publicación digital, pronto disponible, ¿pretende servir de manual para orientar en el nuevo y complejo mercado editorial?

Plataformas de publicación digital: ventajas y desventajas es una guía para orientar a los autores independientes en cuanto a las opciones de distribución de libros electrónicos. En mi blog, he recibido con frecuencia consultas sobre los detalles de la publicación en Amazon, los canales alternativos, el dilema de la exclusividad, las regalías que ofrecen las diferentes plataformas, los formatos de archivo que aceptan, entre otros aspectos relacionados, y se me piden recomendaciones. Con este libro, que se lanzará el 2 de mayo y está disponible en preventa, pretendo responder a todas estas cuestiones y facilitar el proceso de decisión.

Hace poco salió la noticia de que Amazon está inaugurando librerías donde los lectores podrán comprar in situ algunas de las publicaciones, las mejor valoradas según las reseñas y volumen de ventas, ¿te gusta la idea?

En parte, sí y en parte, no. Amazon Books, la red de librerías de Amazon, ya ha abierto algunas tiendas en los Estados Unidos. Por un lado, veo un interés en proporcionar una experiencia de compra distinta y vincular la venta digital con la física, lo cual no está mal. Por otra parte, me preocupa que este concepto desplace aún más a las librerías independientes, donde es posible encontrar libros aparte de los bestsellers. Lo que más vende no es necesariamente lo que más nos va a gustar o lo que necesitamos.

Valentina, ¿sueñas con llegar a ser una editora digital con todas las letras? (Me refiero a un equipo editorial que acompañe al autor en todo el proceso, aunque enfocada al ámbito digital.)

No. Sueño con escribir más, retarme con cada nuevo proyecto y publicar nuevos libros con regularidad.

Además de todos los servicios, ligados a la edición (maquetación a PDF, maquetaciones digitales ePub y MOBI, diagnóstico de ebooks, corrección de errores de validación de ePub), también ofreces asesoramiento a  escritores. De todas estas asesorías ¿cuál es la más demanda y cuál detectas que se resuelve mejor?

Mi servicio con mayor demanda es la maquetación de MOBI porque la mayoría de los autores quiere ofrecer sus libros para Kindle. Tienden a buscarme clientes exigentes cuyos proyectos implican un desafío técnico. Me fascina trabajar con libros así.

La maquetación que ofrezco tiene un componente de asesoría, porque converso con los autores acerca de las formas en que sus textos pueden funcionar mejor como libro electrónico, sin contar el soporte técnico y las preguntas que me formulan con respecto al proceso de publicación. Yo no tomo un manuscrito tal como lo recibo y lo vuelco a un formato digital. Eso lo puede hacer un conversor automático. La idea consiste en sacarle partido a las características del formato y dar con un resultado estético y funcional.

Antes de orientar a los escritores que lo solicitan, les pides que respondan un cuestionario. Lo he descargado y me ha parecido muy completo. Cuando lo recibes, ya rellenado, ¿te sirve ese primer tanteo para crearte una idea aproximada de cómo puede ser el escritor y su obra, o te llevas sorpresas?

Claro que me sirve. El cuestionario me da una idea de la historia y los objetivos del escritor, su disposición en invertir tiempo, dinero y esfuerzo, los tipos de publicación que le atraen. Es importante captar las necesidades individuales, en vez de “evangelizar” hacia una trayectoria literaria específica o un emprendimiento digital que no a todos les interesa.

Valentina, como escritora de ficción, ¿en qué andas ahora?

Ando en la última fase de corrección de Huracán de historias, que fue finalista del XII Premio Río Manzanares de Novela. Paralelamente, estoy escribiendo una novela interactiva, donde el lector puede tomar las decisiones a las que se enfrenta la protagonista y conocer diferentes desarrollos de la historia. También tengo un proyecto de trilogía. En este momento no es prioritario porque prefiero terminar los anteriores antes de volcarme de lleno en este, pero cada vez que se me ocurre alguna idea o escena la apunto.

¿Alguna vez has temido que la asesora le haga sombra a esa escritora que también eres? De ser así, ¿es algo que no te perturba pues, en tanto que escritora joven, no tienes prisa?

Tengo 37 años. Tan joven no me considero. Al fin y al cabo, uno nunca sabe cuánto tiempo le queda ni los baches que se le pueden presentar en el camino.

Aunque sí he llegado a tener el temor que mencionas, creo que asesorar me hace progresar como escritora. Estoy más consciente de las preocupaciones de los lectores, de los cambios en el mundo editorial, de lo que realizan otros compañeros de oficio. Me siento más iluminada en muchos sentidos.

Por último, en la pestaña donde enumeras las prestaciones, contemplas que alguien pudiera no poder pagar esos servicios y, práctica, le brindas alternativas, algo sin duda tan honesto como profesional.

Pero lo que de verdad me ha llamado la atención es esa acotación final en la que dices: “Si su libro está centrado en el tema del abuso sexual, independientemente de su género (ficción, memorias, autoayuda, manual para especialistas u otro), con gusto le ofrezco alguno de mis servicios gratis. Presénteme su proyecto y yo le diré cómo puedo ayudar.”

De este gesto solidario, deduzco un compromiso con la literatura, más allá del mero entretenimiento estético, ¿es así?

Se trata más bien de un compromiso con la lucha contra el abuso sexual. Muchos libros sobre el tema no tienen fines de lucro, cuentan con pocas oportunidades de distribución masiva y tienden a ser rechazados porque muestran una verdad incómoda. Al ofrecer gratis alguno de mis servicios, pretendo contribuir con la difusión de estos materiales. Precisamente, uno de los factores que ha favorecido la propagación del abuso sexual y las secuelas para las víctimas ha sido el silencio en torno al tema.

Solo me queda agradecer tu generosidad al aceptar sin reservas esta “entrevista” (algo larga, me temo), y pedirte disculpas, Valentina, por haberte tuteado desde el principio…

Ha sido una entrevista muy interesante, Laura, y te doy las gracias por el espacio que me brindas en tu página. No tienes de qué disculparte. Yo comencé tratando de usted a los lectores y ahora tuteo a todo el mundo también.

 

 

Anuncios

2 comentarios sobre “Más preguntas para Valentina Truneanu

Agrega el tuyo

  1. ¡Hola, Laura! Paso por aquí para agradecerte de nuevo la entrevista. ¿Reducirá la cantidad de preguntas que me formulan los lectores del blog? Lo dudo, pero sigo respondiendo en la medida de mis posibilidades. Recibe un gran saludo desde Suiza.

    Le gusta a 1 persona

  2. Oh, eso sería fabuloso, Valentina, pues significaría al menos tres cosas: que se leyeran nuestra entrevista, alguna mejora de nuestra comprensión lectora y que todos progresáramos adecuadamente en el aprendizaje digital. No pediremos tanto. Seguiremos incordiando con nuestros ruegos y preguntas.
    Un abrazo desde ya no sé dónde.

    Me gusta

Comenta, no te cortes.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: