Un mono en la despensa


Un mono en la despensa, mi segunda novela, no nos engañemos está muerta de risa en Amazon, y a mí no me gustan las cosas desaprovechadas. Sí, tuvo su momento fugaz, pero Max, mi mono, no se encuentra a gusto en el gran bazar y no para de darme la tabarra: “Sácame de aquí, sácame de aquí”. Yo ya no aguanto sus pataleos. Sus chillidos. Además, lo comprendo, vaya si. Bien pensado, ¿qué pinta un mono en una despensa?

Días atrás, estuve por darle otra oportunidad y editarlo como se merece. Antes de decidirme, pedí presupuestos por ahí a los expertos y, aunque sus tarifas me parecieron correctas (de hecho, las guardo a buen recaudo para un futuro espero no tan lejano), finalmente decido cerrar este capítulo. Por seguir adelante.

Pero todo eso ya os lo fui contando —con esta manía mía de tomarme confianzas hasta con extraños—. Bien (o no tan bien), la novedad es que pienso publicar mi novela aquí, donde me siento en casa.

En su momento, por descuido o por ignorancia, le di a una tecla que pone Select, y que es un programa del Kindle Direct Publishing (ahí donde se suben los libros en digital) que se renueva automáticamente, lo cual implica que hasta el 6 de mayo en principio no debería disponer de mi texto. Como eso me parece abusivo, me tomo la libertad de anticiparme unos días, a sabiendas de que mi desliz no les hundirá el tinglado.

Tal vez, después, ya después de publicarlo aquí por entregas, vuelva a subirlo a Amazon, pero solo tal vez.

Tal vez os preguntéis por qué “regalar” este libro. O tal vez no, si sois de la opinión de que lo regalado ni agradecido ni pagado. Pues, además de que soy una persona bastante desprendida, tengo otras razones no tan generosas. La principal es que soy consciente de que las primeras novelas no tienen el nivel de calidad que una debe exigirse, por muy entrañables que nos parezcan recién paridas.

Así con todo, no me desdigo de este libro, que con tantos desvelos saqué adelante. Honradamente opino que algunas de sus escenas y personajes lo salvan de su mediocridad principiante. Os diré que algunos párrafos hasta me gustan… Y es ese deseo, que disfrutéis de su lectura, el que me anima a compartirla por entregas.

Es bien posible que vuestros comentarios y sugerencias, señalando errores y aciertos, orientarán algo mi escritura de la novela en curso, que ahora tengo entre manos; los lectores sagaces nunca sobran.

Por descontado, si hay quien se anima a escribir alguna reseña será todo un detalle.

Necesito, yo también, sentarme en cuclillas y quedarme tranquila, sabiendo que otros, vosotros lectores de esta página, os beberéis mi tinta.

Y, sin más preámbulos, os dejo con las primeras páginas, las de cortesía.

Un mono en la despensa, novela escrita por Laura Antolín, registrada en 2013, se publicó en diciembre 2014. Copyright © 2013 Laura Antolín Todos los derechos reservados.

(Este es el ISBN-978-1505480900 de Create Space.)

Dedicatoria: 

A Nini por soñarlo y a Tadeo por recordármelo

Citas:

En los bancos y casas de comercio de este mundo a nadie le importa un pito que alguien entre con un repollo bajo el brazo, o con un tucán, o soltando de la boca como un piolincito las canciones que me enseñó mi madre, o llevando de la mano un chimpancé con tricota a rayas. Julio Cortázar

 

Este animal abunda en las regiones del norte y tiene cuatro o cinco pulgadas de largo; está dotado de un instinto curioso; los ojos son como cornalinas; y el pelo es negro azabache, sedoso y flexible, suave como una almohada. Es muy aficionado a la tinta china, y cuando las personas escriben, se sienta con una mano sobre la otra y las piernas cruzadas esperando que hayan concluido y se bebe el sobrante de la tinta. Después vuelve a sentarse en cuclillas, y se queda tranquilo. Jorge Luis Borges

Agradecimientos:

Gracias a los que me ayudan a escribir.

En especial a ti, Astrid, por tus correcciones.

Y a Stanislaw por prepararme el té mientras escribo.

Índice:

  1. Los sueños, sueños
  2. Más se perdió
  3. Ver, oír y chillar
  4. Aunque se vista de seda
  5. Pintor que pintas con amor
  6. Tanto tienes tanto vales
  7. En boca cerrada, no entran
  8. Si te he visto, no me acuerdo
  9. Arrieros somos y en el camino
  10. Cada mochuelo en su olivo
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